Para que no muera la utopía (segunda parte)

Continuación… / Entrevista a Camilo Martínez

¿Qué ocurrió con la izquierda tradicional en América Latina después de la caída del socialismo europeo?

Después de la caída del muro de Berlín en 1989 y la implosión de URSS en 1991, la izquierda tradicional sufrió una especie de “crisis psicológica del marxismo y de las utopías”. El neoliberalismo entró con mucha fuerza en América Latina y los horizontes de lucha parecieron esfumarse. Muchas fuerzas de izquierda claudicaron en sus luchas y se sumaron a las filas de la social democracia.

Otras se atrincheraron en programas políticos un poco doctrinarios y sectarios incapaces de convocar a los pobres. Sin embargo, fue en el mismo año de 1989 que ocurre el Caracazo en Venezuela como una respuesta masiva y beligerante ante los programas neoliberales y en ese año también se da la primera marcha cocalera liderado por un entonces desconocido Evo Morales.

En los casi 20 que transcurrieron desde 1989 se dieron levantamientos e insurrecciones populares, indígenas, urbanos en países como Ecuador, Bolivia, Venezuela, México, Argentina, Paraguay, que cambiaron el mapa político de América Latina, logrando la destitución de no menos de 8 presidentes y creando condiciones para que se instituyeran gobiernos populares en Venezuela, Bolivia y Ecuador .

Un ejemplo muy claro lo tenemos en Bolivia, donde se ganó la guerra del agua en el 2003 y la guerra del gas en el 2005, destituyendo de la presidencia a Gonzalo Sánchez de Lozada y creando las condiciones para que Evo Morales ganara las elecciones presidenciales del 2005. Se está viendo un resurgir de los pueblos, de un sujeto-pueblo, un sujeto masas amplio y diverso con una clara mirada transformadora. Fíjate que en La historia me absolverá, Fidel identificó al pueblo como el sujeto revolucionario, y no tanto al proletariado. Eso nos enseña una cosa: que es necesario en América Latina un sujeto emancipador continental.

¿Por qué hablamos de un “sujeto continental”?

Decimos que una tarea estratégica en este momento histórico es la constitución un sujeto político popular continental porque la verdadera integración y unidad latinoamericanas se tiene que dar desde los pueblos. La integración desde los gobiernos y las instituciones es también importante pero no cuando carece de contenidos emancipatorios. Lo que nos queda claro ahora es que la emancipación es una tarea de toda Nuestra América, que ningún país se puede emancipar por sí solo. Parafraseando al Che: “o liberación continental o caricatura de liberación”.

¿Cuál podría ser el “talón de Aquiles” de este movimiento de izquierda?

Durante tantos años la izquierda estuvo tan ávida de victorias que cuando obtuvo finalmente algo se volvió triunfalista. Pero las derechas locales y el imperialismo están recuperando la iniciativa en el continente. Hemos sido testigos del bombardeo al campamento de un comandante de las FARC en Colombia, los resultados de las elecciones en Venezuela donde la derecha recuperó a más de un tercio de la Asamblea Nacional, la “intentona” de golpe de estado en Ecuador, la inhabilitación de Piedad Córdoba -con lo que se sepultan las posibilidades de la paz en Colombia- son ejemplos que inclinan el péndulo hacia la derecha, y eso sin contar los sucesos de Honduras en el 2009, las siete nuevas bases militares en Colombia, cuatro nuevas bases militares en Panamá, se prevé una en Paraguay y una en Brasil, en 2008 se reactivó la Cuarta Flota después de 40 años, etc.

Pienso que una de las debilidades estratégicas de la izquierda es que toda su unificación y articulación reposa en la institucionalidad: el ALBA, UNASUR, el Grupo de Río. Yo creo que hay una sobreestimación de lo institucional. Por ejemplo, cuando en Honduras el movimiento salió a la calle con una perspectiva insurreccional, a Zelaya le indican esperar por las negociaciones, una lógica de la ruta institucional que evidenció su fracaso. Hay que recordar que el poder es una relación social, lo haces, lo construyes, lo desafías. Con los últimos acontecimientos América Latina no está a la ofensiva, sino a la defensiva. Está ocurriendo una reagrupación y rearticulación de las derechas, una refundación del capitalismo y la militarización del continente. Y lamentablemente hoy se subestima el papel protagónico que debe asumir el sujeto popular, aquel sujeto-pueblo que, como ya dijimos, transformó el mapa político del continente mediante sus luchas en los campos y en las calles de Nuestra América.

Entonces la solución estaría en la creación y maduración de este “sujeto popular”…

¿Quién rescató a Chávez en Venezuela? ¿Quién frenó la privatización en Bolivia, tumbó tres presidentes en Ecuador y tres en Argentina? ¿Quién llevó a la candidatura a Evo Morales? Creo que está muy claro quién es el héroe de la película.

¿Cuánto tiene que aprender América Latina de Cuba y cuánto a la inversa?

Cuba fue y sigue siendo un faro para América Latina pero América Latina hoy es también un faro para el proceso de renovación socialista. Ambos tienen que aprender el uno del otro. La falta de protagonismo social y popular puede ayudar a que la lógica del imperio siga en pie. Cuba debe perfeccionarse para mantenerse firme porque si Cuba cae, se cae toda América Latina. Hay indígenas en Bolivia que tienen en su casa fotos del Che y te dicen: “si ellos pueden, claro que yo puedo, por eso me sacrifico, por eso lucho”. Lo primero que hicieron los conquistadores europeos al llegar a América fue matar los dioses y los símbolos sagrados de los pueblos originarios. Ese acto fue fundamental para poder subyugar a esos pueblos y debilitar su resistencia. Destruir a Cuba sería como matar los dioses y los símbolos de los revolucionarios y revolucionarias de Nuestra América. Independientemente de todas sus dificultades, Cuba es la posibilidad real de una utopía y si tú matas la utopía, los pueblos no saben por qué luchar, carecen de sueños y poco a poco se van rindiendo.

FIN

Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
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Una respuesta a Para que no muera la utopía (segunda parte)

  1. mayté dijo:

    ¿Qué opinaría tu entrevistado de la fundación de la CELAC, cuando dice que una de las debilidades del continente es la institucionalidad?

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