Paulo Freire, constructor de sueños

Cátedra Paulo Freire-ITESO

Proceso de conocimiento

“Me parece que la llamada neutralidad de la ciencia no existe. La imparcialidad de los científicos, tampoco”. […] enseñar hace parte del proceso más grande de conocer y enseñar implica necesariamente aprender [….] podemos decir que la educación o que la práctica educativa es siempre una cierta teoría del conocimiento puesta en práctica siempre […] la mejor manera de uno acercarse es distanciarse del punto de vista de la teoría del conocer […] es muy difícil para que uno sea, si los otros no son, que es el educador […]. El educador necesita del educando, así como el educando necesita del educador, ambos se educan. Aunque las tareas de ambos sean específicas, el educador tiene que educar, el profesor tiene que enseñar y el educando tiene que aprender. La cuestión es saber cómo se dan estas relaciones de tal manera que es una práctica democrática […] pero depende de ciertas cualidades que el profesor tiene que crear como es no tener vergüenza de no saber, de no conocer alguna cosa que el educando le pregunta, como por tanto la cualidad de la humildad […] […] hoy día tenemos muy bien clara la cuestión de la razón, pero yo incluyo en todo esto la pasión, los deseos, los sentimientos […] y todo esto tiene que ver con la cuestión de conocer […] “Sería en verdad una actitud ingenua esperar que las clases dominantes desarrollasen una forma de educación que permitiese a las clases dominadas percibir las injusticias en forma crítica”.

Pedagogía

“Los problemas relacionados con la educación no son solamente problemas pedagógicos. Son problemas políticos y éticos como cualquier problema financiero”. La otra cuestión es preguntarnos cuál es nuestra comprensión del acto de enseñar y cuál es nuestra comprensión del acto de aprender. Y fue exactamente a partir de ahí que yo hice la crítica a lo que yo llamé “educación bancaria”.

[…] tú no puedes enseñar a nadie a amar, tú tienes que amar […] la única forma que tú tienes de enseñar a amar, es amando […] yo creo que el amor es la transformación definitiva […] esto me dice nuevamente que hay que partir, hay que saber partir del nivel donde el educando está o los educandos están, esto es un nivel cultural, ideológico, político […] y por eso el educador tiene que ser sensible, el educador tiene que ser esteta, tiene que tener gusto. La educación es una obra de arte […] el educador tiene que ser ético, tiene que respetar los límites de la persona, no puede, yo no puedo entrar en ti e irrespetarte. Yo tengo que respetar tus sueños y respetar tus miedos […] Pero yo debo también tocar esos miedos como ese terapeuta hace a veces […] el psicoanalista. Si tú vives, si tú trabajas con un grupo metido en el silencio hay que encontrar un camino para que ellos rompan el silencio […] Pero a la vez nosotros no encontramos realmente, no hay recetas para esto, no encontramos el camino […] Cierto, el camino cierto para alcanzar el meollo del silencio […] si el grupo me quiere escuchar, no puedo negarle mi voz, pero enseguida yo demuestro que necesito también de su voz porque mi voz no tiene sentido sin la voz del grupo […] y lo invito y lo desafío […] […] el punto de partida de la educación está en el contexto cultural, ideológico, político, social de los educandos. No importa que este contexto esté echado a perder.

Una de las tareas del educador es rehacer esto […] en el sentido en que el educador es también artista: él rehace el mundo, él redibuja el mundo, repinta el mundo, recanta el mundo, redanza el mundo […]  “Asumir el miedo es no esconderlo, solamente así podremos vencerlo […]”

Mediación del mundo

“Lo imposible para mí es la falta de coherencia, aún reconociendo la imposibilidad de una cierta coherencia absoluta”. […] porque cuando Dios dijo: “Nombrarás las cosas” esto es, darás nombre a las cosas, me perdone esto ahora porque yo tengo que pedir primero perdón a Dios de hacer análisis de contexto, análisis del texto es gran osadía, sólo es posible dar nombre después que se hacen las cosas. […] cuando dijo: “darás nombre a las cosas”, él dijo: “Transformarás el mundo para que puedas dar nombre a las cosas”.

Y es esta cosa que a veces la propia iglesia olvida, y desarrolla una ideología inmovilizante que obstaculiza que los hombres y las mujeres rehagan el mundo. La ideología inmovilizadora es contra esta afirmación del libro del Génesis […] es así que asumimos la coautoría de su obra. Si no nos tornamos en coautores, Dios sería bancario y él no podría ser bancario porque él no podría contradecirse […]

“El tolerante no renuncia a su sueño por el que lucha intransigentemente, pero respeta al que tiene un sueño distinto al de él”.

Dimensión política de la educación

“Como educadores y educadoras somos políticos, hacemos política al hacer educación”.

[…] La educación sólo gana fuerza en la medida en que reconociéndose flaca se entrega a la labor de la educación de clarificación de las conciencias para que los individuos se asocien, se movilicen, se organicen para transformar el mundo malo […] nosotros aquí como educadores y educadoras o somos un poquito locos o no haremos nada. Ahora, segundo, si sin embargo fuéramos solamente locos nada haríamos tampoco. Si fuéramos solamente sanos también nada haríamos. Sólo hay un camino para hacer algo, es ser sanamente loco o locamente sano.

[…] este educador que ama, que por lo tanto es loco y sano, va a tener el deber de ir poco a poco mostrando las consecuencias de un proceso crítico del conocimiento del mundo […]

[…] la ideología dominante siempre involucra metodologías bancarias. Cuanto más tú castres la capacidad de pensar cierto, que implica capturar la esencia de los hechos que se dan, cuanto más tú sugieras a las personas que la realidad es un puro dado, un puro dado, tanto más tú domesticas […] porque hay también los autoritarios en la democracia […] Fue por esta razón y no porque yo estaba metido con la alfabetización, que yo fui a la cárcel o que pasé dieciséis años fuera de Brasil. No era porque yo hacía alfabetización, porque la alfabetización que yo hacía implicaba esta comprensión crítica del mundo, era esto. La transformación del mundo incluso es hecha para que se tenga poder y para que se tenga libertad

[…]

Y que asegura la adquisición de poder aún cuando existe una dimensión individual con relación al poder, es una tarea social que implica una combinación de esfuerzos, movilización de esfuerzos, una organización de tácticas para la lucha sin lo que no es posible aumentar las esferas del poder.

[…] la única manera de aumentar el mínimo de poder es usar el mínimo poder. Mientras si […] vamos a admitir que tú tienes solamente diez centésimos […] un metro de espacio, si no lo ocupas, el poder mayor te ocupa este metro […] la transformación del mundo pasa también por esta aprehensión conscientemente crítica del mundo […] lo que hay es un proceso contradictorio, permanente movimiento contradictorio en que la conciencia si reconociéndose condicionada, es capaz de intervenir en el condicionante […] yo puedo luchar por la libertad porque yo estoy condicionado, pero no determinado.

Esto es, el ser condicionado, yo me reconozco condicionado y entonces peleo contra las fuerzas que me condicionan.

[…] No se trata de sacar los dominantes de ahora para hacerlos dominados y poner en su lugar a los dominados de ayer para ser dominantes ahora.

Para hacer esto yo te confieso que me quedaría en casa. Toda la gente que me dice que no hacen nada por la transformación, porque la transformación tiene en sí este riesgo, yo digo, éste es la mejor manera que tú tienes de no hacer nada […] y porque en cualquier momento, si existo, me arriesgo […]

“La humildad nos ayuda a reconocer esta sentencia obvia: nadie lo sabe todo, nadie lo ignora todo”.

Ética-Utopía-Poder

“Es posible la vida sin sueño, pero no la existencia humana y la historia sin sueño”.

[…] hay que hacer una opción, una opción ética, una opción política, una opción de quienes quieren ser también sujetos […] esta utopía es realizable, en que no haya opresores ni oprimidos, en que haya niveles diferentes de poder y de responsabilidad porque también, la utopía cierta para nosotros no podría ser aquella en que llegáramos a una especie de reino de la irresponsabilidad, en que toda la gente usase su libertad para hacer lo que quieren, no es posible […] no hay vida sin límites y la existencia de los límites establece necesariamente la necesidad de ciertos poderes que no cabe a todos.

Me gustaría decirles que a veces se afirmó o se afirma que Paulo Freire redujo educador y educando a un mismo nivel. No. Si educador y educando fueran la misma persona, no habría por qué hablar de uno y de otro, porque uno no sabría del otro […] yo reconozco que sin límites no es posible vivir. Pero hay series de límites que yo rehúso y rehúso por cuestiones éticas, políticas, culturales, etc. […] la tarea pedagógica no es tanto insistir para que se cambien límites, pero para dejar claro que cambiarlos implica transformar más cosas […]

“Podemos equivocarnos, podemos errar. Mentir nunca […]”.

Reforma educativa

“Otro saber necesario a la práctica educativa, es el que se refiere al respeto debido a la autonomía del educando”.

[…] porque miren, las escuelas no se transformaron a partir de ellas ni tampoco se transforman […] si no entran […] si no aceptan el proceso de cambio. Entonces, el proceso de cambio no puede dejar de venir de afuera, pero no puede dejar de partir de dentro, no. Es dialéctica la cuestión […] pero hay una resistencia del autoritarismo, incluso, del autoritarismo que se piensa y se proclama progresista.

El argumento es éste, que no hay tiempo […] el diálogo atrapado […] se echa a perder, dificulta […] El lugar […] para mí el raciocinio sería otro. Sería, si la estructura como está no permite el diálogo, hay que cambiar la estructura y no decir que no puedo. Yo también sé que no se puede hacer diálogo así.

Por esta razón hay que cambiar el curriculum, tomando el curriculum como la totalidad de la vida dentro de la escuela.

“No hay cambio sin sueño, como no hay sueño sin esperanza”.

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Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
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