Algunas ideas sobre Educación Popular

Amigas y amigos me han visto desde hace algún tiempo sumergido en proyectos relacionados con la Educación Popular (EP). Con ánimos de que ganen claridad todas y todos los que me han preguntado y no les he sabido explicar bien, les dejo aquí algunas ideas sobre la EP que espero les sirvan de algo.

La Educación Liberadora o Transformadora, cuyos principios fueron enarbolados por Paulo Freire, es un modelo pedagógico que concibe la educación como un proceso en el que el sujeto va descubriendo, elaborando, reinventando y haciendo suyo el conocimiento a través de una estrategia que parte de su experiencia y práctica social junto con otros sujetos.

En palabras del propio Freire, el modelo es entendido como “un enfoque de educación alternativo dirigido hacia la promoción del cambio social”. No promueve la estabilidad social, sino dirige su acción “hacia la organización de actividades que contribuyan a la liberación y la transformación”. Es por eso que, “uno de los esfuerzos más relevantes es el de la educación de los grupos populares que son potencialmente capaces de actuar como agentes conscientes del proceso de cambio social” (Freire, 2004).

El desarrollo de esta corriente, que supera a la escuela tradicional por su amplio carácter democrático y participativo así como su determinada concepción ética y política, tuvo lugar bajo las dictaduras de los años 60 en América Latina. Su forma de implementarse anuncia una educación emancipadora y liberadora, centrada esencialmente en los actores principales del proceso, aquellos que reciben los nuevos conocimientos y adquieren autonomía para analizar y comprender su realidad social. Su abierta intencionalidad y su compromiso político, han garantizado que el pensamiento conservador no se apropie de la Educación Popular y la disimule, la disfrace, la manipule y la emplee como un mecanismo más, reproductor de hegemonías culturales.

¿Qué principios y pautas contempla la EP?

En coincidencia con Freire, el pedagogo mexicano Carlos Núñez señala cuatro rasgos distintivos de la educación popular: su concepción ética, su carácter epistemológico -pues todos construimos el conocimiento, es una construcción social permanente pues nadie ignora todo y nadie sabe todo- su contenido pedagógico y su esencia política (2004).

Por su parte Wenceslao Moro la entiende como un proceso que engloba (1) la observación participante de los educadores, “sintonizándose” con el universo verbal del pueblo, (2) la búsqueda de las “palabras generadoras” buscando la riqueza silábica y su sentido vivencial, (3) la codificación de las palabras en imágenes visuales que estimulen el tránsito de la cultura del silencio a la conciencia cultural, (4) la problematización del escenario cultural concreto, (5) la problematización de las palabras generadoras a través de un diálogo del “círculo de cultura” y por último (6) la recodificación crítica y creativa para que los participantes se asuman como sujetos de su propio destino (Moro, 2007).

Y es que ver y entender esta educación implica problematizar y desmitificar las realidades de los sujetos mediante un proceso participativo donde ellos aprendan a aprender. Entre sus premisas está la generación de conflictos, la pluralidad de opciones, el carácter grupal de sus dinámicas, el uso de disímiles lenguajes comunicativos con cierto predominio de recursos audiovisuales, la promoción constante del diálogo, la reflexión sobre las prácticas sociales desarrolladas y a partir de los errores cometidos, la participación en el proceso de aprendizaje y la toma de conciencia de las realidades propias. A diferencia de otros modelos educativos el eje central de esta propuesta no es el profesor, sino el grupo donde tendrá lugar el proceso de aprendizaje creativo, colectivo y transformador.

Para materializar este proceso, Moro conceptualizó un grupo de “Características de la Educación Popular” (Moro, 2007), que a continuación se reformularán como pautas a seguir en cualquier investigación que quiera guiarse por las bases mencionadas con anterioridad:

• Tener como punto de partida el mundo real de los sujetos de los sectores populares, quienes deben reconocer el conflicto social de su entorno para poder definir una identidad y las acciones que deben emprender.

• Hacer énfasis en el proceso, no en el resultado.

• Darle a los participantes la posibilidad de asumirse como protagonistas de su aprendizaje, capaces de generar ideas y acciones con sentido.

• Establecer normas para la convivencia basadas en el respeto y la mutua aceptación.

• Explicitar el conflicto social y reconocerse dentro del mismo (Algunas escuelas tienden a ocultar el conflicto social mientras que la educación popular expone el conflicto e intenta que nos reconozcamos dentro de él).

• Propiciar el cuestionamiento constante de las actividades y ejercicios a realizar, posibilitando una reestructuración propuesta por los participantes.

• Respetar las memorias del grupo. Es imprescindible saber de dónde venimos y dónde estamos para así saber hacia dónde queremos ir.

• Promover los valores colectivos y de esta forma descubrir lo que uno es capaz de dar y lo que se puede recibir.

A veces ocurre que algunas personas motivadas por el interés de hacer algo diferente, menos aburrido y más aparentemente democrático, usan terminologías asociadas a la educación popular: unidad-teoría-práctica, acción- reflexión- acción, diálogo, partir de la realidad, transformar la realidad, etc., y no pasan de ahí. Por eso es necesario un profundo rigor científico a la hora de traducir la teoría en una metodología que debe trascender el mero hecho de implementar un taller de modo grupal, ameno y lleno de técnicas participativas, donde nada se aprende y nada se enseña.

No bastaría entonces con tener en cuenta los intereses y necesidades de los educandos, estudiar la sabiduría popular que encierran sus prácticas sociales o partir de sus prácticas cotidianas para iniciar la construcción de saberes colectivos. Se trata además de validar esa cultura popular y entenderla como el punto de inicio de todo cambio social que los fortalezca como grupo y los haga repensar de forma crítica y creativa la nueva realidad a la que quieren arribar.

Hasta aquí algunos puntos de vista sobre un tema en el que los interesados desde ya están invitados a profundizar. La EP puede ser de gran utilizad y no solo para “asuntos pedagógicos” como algunos por ahí lo quieren entender.

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Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
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5 respuestas a Algunas ideas sobre Educación Popular

  1. Pingback: Algunas ideas sobre Comunicación Popular (solo para interesados) | Letra joven

  2. Dore dijo:

    Rodo aquí en Pinar me habían invitado a un encuentro sobre EP, creo q venía nuestro querido profe Dasniel y alguien más, me dijeron q será por mayo, averigua, es posible que te puedas enganchar, así ves el Occidente de Cuba y a mi jajajajaj, un besi.

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