La solución de Pepito

El hombre representaba a «no sé qué» agencia cultural. Llegó a la comunidad con la idea de construir un centro comunitario que fuese del agrado de todos y que satisficiera los más amplios intereses.

Ya había entrevistado a varios jóvenes que en un final son los que tienen las ideas frescas y para completar su lista de encuestados se acercó a Pepito, un adolescente de los más populares del barrio.

El hombre se le acercó y empezó a explicarle su proyecto: «Mira Pepito estamos buscando un lugar que resuelva un grupo de necesidades básicas que tiene la comunidad. Estaríamos hablando de un centro cultural donde se pueda escuchar música y en el cual, aunque prime el reguetón, haya cabida para otros géneros musicales que sean atractivos para la juventud. También debe haber un área destinada a los juegos didácticos que sean interactivos al tiempo que estimulen la inteligencia y la capacidad de análisis; y por supuesto que en un lugar así no debe faltar el componente educativo, pues estamos previendo que sea un local al que también asistan los más jóvenes».

Pepito lo miraba atentamente sin perderse un detalle de lo que explicaba el señor, que continuó diciendo: «Podríamos diseñar un espacio que estimule actividades propias del cuentapropismo como la venta de productos alimenticios y otros servicios, como una “manicuri”, no sé… algo que también atraiga a la clientela femenina. No parece una mala idea incluir un espacio para

ingerir bebidas alcohólicas a precios módicos. En caso de que la fiesta se alargue y suba el índice de alcohol en sangre de alguno de los presentes sería bueno tener previsto un lugar para pernoctar, quizás una pequeña habitación con lo imprescindible para dormir. ¿Qué te parece?».

Pepito asintió con la cabeza y el hombre agregó: «Claro que este centro comunitario debe estar comunicado con el mundo y cómo la crisis económica mundial no nos permite equiparlo con computadoras y conexión a Internet, lo más básico que podemos instalar es una línea telefónica.

Si estamos pensando en un proyecto tan complejo no estaría mal en idear también un círculo de interés de formación vocacional que promueva profesiones como la Contabilidad, el Derecho, entre otras. Para no perder los sentidos políticos este sitio debe sostener una constante lucha contra la corrupción, al tiempo que debe promover la cultura del debate. Queremos que sea un local donde se viva y se comparta información, donde todos dominen las últimas noticias. Allí deberían reunirse todas y todos en un ambiente de grupo en el cual se promuevan valores como la solidaridad, el altruismo, la emancipación. En síntesis, Pepito, queremos un lugar donde se respire un ambiente comunitario».

Entonces, el joven imberbe miró al señor mayor que tan dignamente había hablado de su proyecto comunitario y, sin ánimo alguno de tirar por la borda los sueños de aquel hombre pero con la buena intención de resolver el problema, le respondió:

—Amigo, lo que usted necesita ya está inventado y lleva mucho años en el barrio. Aquí le decimos «bodega».

Dijo Pepito, dio la espalda y se marchó rumbo a aquel lugar «sui géneris» que un buen día reinventamos los cubanos.

…………………………………………

Nota del autor: Para los incrédulos y los criticones de oficio que pudieran no darle crédito a la idea de Pepito, añado algunos indicadores de los mencionados en el artículo. Las bodegas cubanas tienen:

1) música (radios, grabadoras y en el peor de los casos los bodegueros tienen mp4).
2) juegos (tableros de damas dibujados sobre los mostradores y tapas de botellas pintadas que funcionan como fichas).
3) suplementos educativos (¿hay libretas, no?).
4) actividades por cuenta propia (¿nunca han visto a la muchacha que vende la leche pintando uñas o sacando cejas en horario vespertino?).
5) bebidas alcohólicas (la novela cubana actual es un ejemplo de «a dónde van los colegas del bodeguero a ahogar sus penas»).
6) cama (se utiliza para dormir el día que vienen los mandados y para otras cosas que no se pueden explicar aquí; ante su ausencia se usa el mostrador como segunda opción).
7) comunicación (toda bodega que se respete tiene un teléfono público).
8) lucha contra la corrupción (¡dónde si no!).
9) política informativa (es el lugar generador de chismes por excelencia).
10) cultura del debate (¡mira que se hablan cosas en una bodega!).
11) ambiente de la comunidad (cada bodega es el vivo reflejo de la comunidad a la que pertenece ¿o no tengo razón?).

Anuncios

Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
Esta entrada fue publicada en Humor y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a La solución de Pepito

  1. Damian dijo:

    Super original

  2. yusetsama dijo:

    Por qué me parece haber leído esto ya?

  3. este ha de ser uno de los días en que tus comentarios suben, suben, y no sabes por qué….

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s