La muchacha que comía churros

Por Nemo (año 2011)

Había una vez una muchacha que comía churros. Sí, no sé si estudiaba en la universidad, si era “miki” o “reguetonera”, si se comía las uñas por temporada. De ella solo sabía que comía churros y que le sudaban las manos.

Empecé a quererla como las personas como yo –y quizás como ella– queremos al churro. Ese cariño que nos hace gastarnos 2 o 5 pesos cada vez que pasamos por un puesto de venta.

Cuando uno quiere a alguien aprende cosas, comprende miradas, justifica acciones injustificables, acepta puntos de vistas diferentes y también descubre asuntos desconocidos.

Cuando quieres mucho, mucho, puedes despertarte preocupado a las dos de la mañana pensando en ella, o sentir celos absurdos, o sentirte herido ante miradas ausentes, o pensar incluso en terminar la relación con tal de “poder dejar de pensar”.

Eso me pasó con la muchacha que comía churros. La empecé a querer muy rápido en muy poco tiempo. Y no me arrepiento porque en el fondo siento que valió la pena; por supuesto que valió la pena, siempre vale la pena querer.

¿Lo que más me gustaba? Las risas compartidas, los besos comestibles, las crónicas obscenas que hubiésemos escrito si alguien nos hubiese exigido contar nuestra historia, las tertulias familiares, las veces que me decía que era la más infantil de las novias. Sí, porque ella, además de comer churros, fue novia, amante, amiga, confidente, niña mimada, maestra regañona, chancletera profunda, loca sexual y semimusa enamorada.

¿Qué pasó? No sabría decirlo, de hecho, es algo que está pasando y no logro todavía comprender. ¿Final feliz? ¿Desenlace dramático? Serían especulaciones innecesarias. Lo único que puedo asegurar es que ahora mismo estoy parado frente a un “timbirichi” comiendo churros, solo, y por primera vez en tanto tiempo, los siento insípidos, fríos, distantes.

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Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
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6 respuestas a La muchacha que comía churros

  1. Yanet dijo:

    Bello, Precioso, en fin, no tengo palabras

  2. A mi también me saben a rayo los churros ahora mismo!!

  3. Yinima dijo:

    Rodo me encantó, no solo porque me encantan los churros sio porque fui capaz de apropiarme del personaje, aunque nunca me ha pasado comiendo churro. No te preocupes que algún día los churros volveran a tener sabor y sentido en tu vida. Besosssss

  4. mtk dijo:

    a mi me gustan los churros aunque no tanto como a tí (por lo que veo) 😉 pero en algo si estoy cien por cien de acuerdo con vos ¨siempre vale la pena querer¨

  5. Chely dijo:

    Si no me fuera tan tarde, te llevaba churros al Nicho, nos vemos allá!!!

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