Caso Aeropuerto

La foto no tiene nada que ver con el post pero aparecen algunos de los blogueros mencionados, además las fotos del aeropuerto son clasificadas.

La foto no tiene nada que ver con el post pero aparecen algunos de los blogueros mencionados, además las fotos del aeropuerto son clasificadas.

Por Kmilo Santiesteban Torres

Amigos, el viaje había sido todo un éxito. Puerto Padre me había deslumbrado, desde su zona costera (el malecón, no los malecones), el calor humano y el ambiente familiar, hasta sus hermosísimas habitantas; mientras que Holguín le había subido la parada a mi supuesto fin de año. Absolutamente nada había fallado, ya teníamos los pasajes de regreso, en avión, y la maniobra era sencilla: Karina nos recogería en casa del Yonni a las 7:00pm y nuestro vuelo saldría 2 horas después. Teníamos la suerte de ir acompañados por los exnovios y la madre y tía de Joey. Teníamos tiempo de darle a la sin hueso por buen rato antes de subirnos a la máquina del tiempo.

Llegando al lugar avistamos al piquete, que nos miraban con cara de “deja que yo te cuente”. Antes de sentarnos nos la tiraron a boca de jarro. -Na, tú tás jodiendo – dije. La cosa era que nuestro vuelo no saldría hasta las 2:00am. Como había tiempo para gastar saliva.

El choque fue duro pero al principio lo cogí con carácter deportivo. En un estiramiento de columna me percaté del desahucio de muchos pasajeros que evidentemente llevaban allí bastante tiempo.

Indignación e indemnización.

El tiempo comenzaba a correr, mejor, el tiempo con muletas comenzaba a a-van-zar. Sentados afuera del aeropuerto nos enteramos de la realidad.

El avión que nos tocaba tenía rotas las ruedas o algo, que supuestamente deberían haber traído en un vuelo desde España – los barcos en el puerto –. Nunca llegaron las piezas y lo peor era que no había otro aparato de mierda de esos para sacarnos, ni siquiera a la hora que habían anunciado. De todo eso nos enteramos por un trabajador que hablaba con su mujer, que estaba en la misma situación que nosotros, pero en la Habana. La solución era un avión pequeño que hiciera 2 viajes. Lo jodido era que saldrían en el primer vuelo los pasajeros con conexión, sin importar orden alguno. ¿Qué es conexión? Aquellos compañeros que sencillamente pagaron su pasaje en CUC y continuaban su viaje en CUC. El Rodo fue más ecuánime, yo tenía un emp… aunque después me calmé y entendí.

Normalmente cuando suceden estas cosas la aerolínea se ve obligada a indemnizar al usuario. ¿Qué pensé? -Ño jama, hotel o algo-. Para mi sorpresa por política había que esperar 3 horas antes de la “indemnización”. Creo que veo demasiado las películas de Somos Multitud. Pasaron tres horas y de las tres variantes que pensé vino el… “algo”: una latica de refresco y un pancito (de cumpleaños) con jamón y queso transparentes, cortados con letal precisión. Aquello jugaba futbol en una de mis muelas. No alcanzaba ni para un eructo, pero menos mal, porque ya se oían voces del interior (más que eso, gritos). Y después, tú sabes, a la my love.

*Tengo una pregunta para quien la pueda responder: -¿Por qué si en ese lugar se prestan servicios en las dos monedas, sólo hay gastronomía en CUC? Al menos en la sala de espera del primer piso, donde te pasas 2 horas antes de irte. Na, flaquezas del sistema.

Las Hadas del Aeropuerto

Poco tiempo después de que Joey (o Yoey con Y, asere igual) nos tronara el oído con lo del avión, llegó una familia cuyos integrantes eran conocidos de Dianet, y los personajes más jóvenes eran dos muchachas con fisionomía tipo Blancanieves. Nosotros, de mareaos, dimos una vuelta y nos levantaron las sillas en un virón de cara. Na, no fue tan así.

Con las muchachas entablamos una agradable conversación más tarde y fue todo un placer observar su singularidad. La mayor, Betsy, mostraba mesura, técnica y análisis infinito; la menor, Claudia, rebeldía, ganas y un no sé qué. ¡Qué par! Eran un verdadero Ying-Yang.

Al poco rato su padre le trajo la mala noticia de que ya no realizarían el viaje, lo que les causo cierta tristeza, sobre todo a la grande. Se notaba que les habían inculcado bastante la disciplina, como que hacer cosas simplemente inusuales no pasaba por sus cabecitas. Entonces, echándole leña al fuego, se me ocurrió que les propusieran a sus padres que las dejaran ir solas. Quería ver que pasaba. De una manera muy sutil la mayor habló del tema como algo que jamás pasaría y sin embargo la madre casi accedió –solo era cuestión de valentía–. El padre por su parte se quedó callado, las miró y apto seguido nos miró a nosotros con una leve sonrisa tipo los malvados de las películas de espionaje que, sin duda, sus dos parpadeos en ese instante fueron un infarto masivo para cada uno – como van a venir unos habaneritos de mierda a llenarle la cabeza de musarañas a mis niñas- (eso no lo dijo, yo lo estoy haciendo dramático).

Cuando encontraron transporte se fueron a su Bosque, supongo de hadas porque eso fueron para nosotros: Las Hadas del Aeropuerto, cuya misión era hacernos más amena la permanencia en aquel lugar y, como hadas al fin, su estancia fue limitada.

Habana, 9:00am 

El avión llegó a Holguín a las 7:00am y dos horas después estábamos en casa. De nuevo mis ruidos, los churros rellenos y el humo de los almendrones ponchando el Yonki. ¡Ay Habana, mira que eres linda coño, pero como jodes!

Nos despedimos de nuestros acompañantes. A la pareja le deseamos una vida de cuentos de Disney y vivieron felices hasta ahora (y qué carajo, por ahí pa ya).

*Yo viajo en guaguas Astro: casi es seguro, casi es puntual, viajé por Aerogaviota y todavía estoy por llegaaaaaaaaaarrrr.

Comentarios

Karina (the boss): Realmente quedé impresionado por el equilibrio entre cariño y respeto que has logrado desde tu posición en tu trabajo, siendo tan joven. Eso te sale solito, solito. Un besote, como dicen Chino y Nacho – un Muack – Te espero en la Ciénaga pa decirte  – Karina Ma-Ron –.

Yonni y familia: Agradecido hasta la médula contigo y tu familia por todo           –asere, que bien cocina tu mamá–. Contigo siempre hay que contar. No faltes a la Ciénaga.

Dianet y Yoey: Ustedes son la prueba fehaciente de que en tiempos turbios el amor prevalece, incluso al sistema de transporte nacional.

Cheli y Carlos (¡Oh, Carlos!): Ustedes son una comedia intelectual en tiempos del cólera. Saludos y un besote a la cría.

Elizabeth (la increíble): La pregunta para el mundo no es quién te calcula sino,  cómo te calculamos. Eres una buena sorpresa por parpadeo, amor.

Héctor: Asere te tienen hacinado. Protesta coño, definitivamente necesitas una oficina. Saludos bro.

Abdiel y Liudmila (Pensilvania): Qué error ha cometido Víctor Mesa al no ficharte, de seguro no ha visto tu hazaña en fotos. Abdiel, tú serías su masajista, digo, pa que no lo haga otro. Saludos.

Ana María: Gracias por la entrada gratis al Siboney, no se como hiciste pero de seguro tiene que ver con tus ojos, chula. Un beso grandote.

Periodistas y ninfas del periódico: Todos son un colectivo de trabajo toca’o. Nos vemos en el verano, a lo mejor.

Itzván (Papá): Definitivamente volviste a sorprenderme, no te esperaba y sin duda fue buenísimo compartir contigo en el grupo de suicidas. Te has vuelto esencial en nuestra maquinaria de amigos. No faltes en la próxima.

Rodolfo: Lo único que me queda es decirte que de estar en la mítica mesa redonda de los caballeros de Camelot, no tendría problemas en ser Lancelot, tu primer caballero. Así mantengo también mi espíritu rebelde.

Hasta pronto blogueros

*Pa la Ciénaga, lo que llevo es Krema

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Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
Esta entrada fue publicada en de Rodolfo Romero Reyes, Humor y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Caso Aeropuerto

  1. István dijo:

    Genial amigo, de veras genial, oye, y de seguro que estaré en la próxima….

  2. Camilo, impresionante. Que se aguanten Padura, Daniel el uruguayo y Carlos el de los casabes, porque si te da por ser escritor los tres se quedan sin trabajo, jajaja. Un abrazo mi hermano. ¿Sabes por qué la mesa era redonda? Porque entre aquellos caballeros hermanos no existía jerarquía.

  3. Ni te creas, Kmilo, que no voy a analizar contigo algunos puntos del discurso este, bien? Pero eso será si sobrevives la Ciénaga, claro… y face to face, jejeje. Abrazos para ti y para el Rodo.

  4. karinamarron dijo:

    Muy buen post como siempre, Camilo; solo no me queda claro eso de ser Lancelot, vaya, por aquello de compartir la jevita con Arturo. jejejeje. Un besote y vuelve cuando quieras a Holguín, si es que el caso aeropuerto te dejó con ganas

  5. poesiadeisla dijo:

    Oye, me gusta el post. Pero qué tengo yo que ver con el aeropuerto? No me busques líos, insidioso. Nos vemos en la Ciénaga.

  6. maria caridad dijo:

    Me encantó tu historia Kmilo. No te conozco pero gracias a ti me enteré de muchos chismesitos de la boda de Dianet. Escribes muy bien, te felicito, todavia me estoy riendo. Chao

  7. Pingback: Mi versión del “Caso aeropuerto” | Letra joven

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