Latigazo (20)

Por Eduardo del Llano

La vida en rosa

Septiembre 2002

Fui al baño a orinar y me encontré con Rosa, a quien amaba en el pre. Estaba desnuda, sentada en el borde de la bañera.

—No me preguntes cómo entré —dijo.

—¿Qué haces aquí?

—¿No estabas loco por mí? Bueno, decidí contribuir a que una persona en el mundo viera realizados sus sueños eróticos. Me dije que si ibas al baño de tu casa y me veías allí tal como me imaginaste muchas veces, serías un tipo feliz que creería en Spilberg. Oriné con parsimonia.

—¿Qué sabes de mis sueños eróticos?

—Todo el mundo los tiene parecidos. Quizás no me pensabas en el baño, sino a tu lado bajo la sábana, pero allí no me verías bien.

—Era en la azotea —dije— de todas formas no importa.

La besé.

—¿Y tú con quién soñabas?

—No voy a alagarte —murmuró desviando la vista— no era contigo.

Soñaba con Frank. Me aparté y tomé asiento a su lado.

—Ah, vaya. Ese.

—Es la verdad.

—Pero él tampoco soñaba contigo —dije cruelmente— muchas veces me dijo que se volvía loco por Ana Elena.

—¿Esa gorda? Ella estaba enamoradísima del Oso.

—El cráneo del Oso era Julia, la rubita flaca.

—Julia quería a Felipe.

—Y Felipe a la China.

—¿Cuál China? ¿Sandra? Esa se volvía una melcocha cuando te veía.

Aquello sí me sorprendió.

—¿A mí? Nunca me di cuenta.

—Era muy tímida. Ni el día de la fiesta en su casa se atrevió a insinuarse, ¿recuerdas? No bailó contigo.

—La China no estaba mal —dije, reflexionando.

Rosa me abrazó.

—Deja eso ahora. Realízate conmigo.

Comencé a acariciarla, pero no logré recuperar el entusiasmo que ponía en los sueños. Nos detuvimos.

—No entiendo. ¿Te gustaba, o no?

—Me gustabas —concedí— ¿la China sigue viviendo en el mismo lugar?

Dejé a Rosa llorando. Una cuadra antes de llegar a casa de la China me senté en un muro a fumar de una cajetilla nueva. Cuando amaneció, aún me quedaban tres cigarros.

Anuncios

Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
Esta entrada fue publicada en Humor y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Latigazo (20)

  1. Camilosantiesteban Torres dijo:

    Primero: berraco!, segundo: comemierda!, tercero: casiyegua. Realmente es imperdonable, ese análisis sentimental a esa hora? Na,te voy a decir que me alegra que sólo sea un cuento.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s