Libro sin dedicatoria

Julio García Luis con Fidel CastroPor Rodolfo Romero Reyes

Lo tomé en mis manos y empecé a leer. Era su obra póstuma. Un texto que había terminado pero que cada vez que lo leía, su autor –maestro, amigo y decano– no dejaba de enriquecer porque su ideal de periodismo en Cuba nunca le resultaba completo.

En casa de una amiga lo tomé. Ella, celosa, solo me permitió hojearlo durante quizás media hora. Sabía que si me lo prestaba, probablemente lo perdería. Mientras leía pensaba en mis futuras acciones para hacerme de aquel volumen cuyas líneas, leídas a sobrevuelo, me recordaban sensaciones similares a cuando vi el primer capítulo de Newsroom, una mezcla extraña de frustración y al mismo tiempo de energías locas para soñar desde el periodismo.

Ayer escuché el anuncio en el noticiero estelar de televisión. Annia Ortega cubría la presentación del libro. La nota fue decepcionante. Adjetivos vacíos en un tiempo reducidísimo. Lo único que salvó la cobertura fueron las dos o tres palabras que pronunciara nuestro presidente de la UPEC. Ante los ojos de los cubanos y cubanas que vieron el noticiero ayer, la noticia pasó desapercibida, nunca sabrán que se hablaba de un libro importantísimo para el periodismo cubano.

En el prólogo, dice Rosa Miriam:

El doctor periodista, el “Dequi” de los estudiantes que fuimos o que somos, el esposo de Nadia y el padre de Laura y Beatriz, el ser humano que hizo de la ética del deber una ética de lo cotidiano, dejó como testamento en este libro la certidumbre del periodismo como servicio colectivo, espacio de dignidad y lugar para comprender al otro. Se trata de una obra mayúscula escrita para ser entendida por todos y para, entre todos, encontrar remedios a los graves problemas de la prensa en Cuba, que tienen explicaciones históricas y soluciones que no pueden seguir siendo postergadas.

Por eso decido escribir después de dos semanas sin hacerlo. Este post es solo un pretexto para darle promoción a un libro que no lo necesita. Un libro que aún no he podido tener entre mis manos y el cual espero alguien me regale en gesto solidario. Un libro que lamentablemente guardaré sin dedicatoria.

Anuncios

Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
Esta entrada fue publicada en de Rodolfo Romero Reyes y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Libro sin dedicatoria

  1. Pingback: Rézale a Facebook que es mejor | Letra joven

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s