Encuentro cercano con el primer mundo

"Juguetes", una caricatura de Yuset Sama

“Juguetes”, una caricatura de Yuset Sama

Por Dania Deroy Dominguez
(ella es 3D y yo 3R)

Hace unos meses cuando le comenté a una amiga que salía de viaje, lo único que atinó a pedirme fue una cosa: un juguete sexual.  Yo, dándomelas de moderna y civilizada, y en el fondo porque siempre pensé que era una broma, acepté el reto. El tiempo pasó y ella nunca dejó de recordarme su regalo y yo, siempre repetía lo mismo: no te preocupes, eso esta hecho!!!

Partí hacia mi destino y en la voragine de mis nuevos días olvidé por completo el regalo de mi amiga, hasta que en un mensaje volvió a recordármelo: “te veo dispersa con lo mío”, me dijo. Y entonces fue que caí en la cuenta que ella no estaba bromeando, realmente quería tener su juguete.

Me di pues a la tarea de localizar en esta ciudad el lugar indicado donde lo pudiera encontrar. A pesar de mi inexperiencia e incultura en estos temas tenía una vaga referencia de que podía ser en un Sex Shop, bueno, al menos creía que era en un lugar como ese donde podía encontrar el dichoso regalo. Gracias a San Google no me vi en la penosa tarea de ir preguntando en la calle persona tras persona donde podía encontrar uno. Se imaginan hacer eso en La Habana? Los hombres te miran con morbosidad y picardía, los más atrevidos haste te dirían: para que quieres ir a ese lugar, mami?, las mujeres con cierta risita, en fin… De solo pensarlo me sonrojo.

Enseguida encontré mi destino y planifiqué para ir ese mismo fin de semana, quería romper el hielo cuanto antes, vaya, algo así como chocar con la verdad, salir de dudas.  Cuando lo tuve delante, abrí la puerta y la campanilla sonó, fue como si hubiera entrado a otro mundo o puede que haya sido un mundo parelelo. Umm, suena interesante. A pesar de que tengo una imaginación bien fertil realmente nunca pensé ver la variedad de cosas que encontré ahí. Lo siento pero para mi mente todavía atrapada en nuestra cultura machista es imposible de describirlas.

Casi como quien no quiere las cosas empecé a buscar mi encargo hasta que los vi. Estaban al final de la tienda, ubicados estrategicamente, creo que estaban esperando por mí porque sentí como si me estuvieran llamando. Aunque era la única en el lugar debo confesar que me acerqué con cierta verguenza. A veces cuesta más de lo uno se imagina despojarse de todos los prejuicios que traemos arriba. Creo que por pudor no entré en detalles ni hice como cuando una va a otras tiendas, toca la mercancía, las prueba o en mi caso, puede que hasta la huela. No me parecía que era el lugar indicado para hacer eso, no creen? Se imaginan probándome las esposas? U oliendo los condones con sabor a fresa? O hacer el intento de probar otra cosa?

Los había de diferentes formas, tamaños, colores y texturas, como para satisfacer los gustos más exigentes. Hubo uno que particularmente llamó mi atención pues tenía una sayita, que aún hoy todavía no me explico su objetivo, bueno, los más aventajados sabrán. Lo que sí todos, absolutamente todos, tenían nombre. Y es ahora cuando me doy cuenta de que por regla general las mujeres le ponemos nombre al órgano sexual masculino, verdad chicas? Pues ya ahí nos estábamos ahorrando ese proceso amén de otras cosas.

Moría por tener uno en mis manos, nunca he tenido esa oportunidaad en mi vida y a pesar de que ese era el momento indicado para hacerlo al final no lo hice. Pudo más la verguenza pública, aún sin haber nadie en la tienda, que el placer que me podía proporcionar el solo hecho de tocarlos. Lo único que finalmente hice fue tirarles una foto para enviársela a mi amiga y así quedara constancia de que había salido a buscar su regalo y lo pudiera escoger personalmente, bueno, casi, más bien como si ella hubiera estado aquí.

Ya en la casa y despojada de todas mis frustaciones sexuales le escribí a ella, adjuntándole la foto. De todos los nombres que a continuación les digo, seguro que adivinarán cual fue el que finalmente ella decidió como el indicado: John, Lee, Rocky, Peter, Jack, Heart Racer…… ¿Acertaron? Pues nada menos que a Rocky, se lo imaginan verdad?  Ah, Rocky, todo un ejemplar. Estoy segura que alguno de mis amigos y/o amantes morirían de envidia de solo tenerlo delante y creo que hasta dejarían de presumir un poco.

Todavía me queda la segunda parte, ir a comprar el regalo. Esta vez creo que cuando salga de casa dejaré encerrado en el closet todos mis miedos y tabúes.  Si al menos no tengo la valentía de comprar un juguete para mí, espero poder disfrutar al máximo el de mi amiga, digo, de comprar el de mi amiga y si es preciso tocarlo, probarlo, olerlo. No sé, tal vez hasta en un futuro ella me lo pueda prestar…

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Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
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2 respuestas a Encuentro cercano con el primer mundo

  1. Reynaldo dijo:

    Dania,
    Muy bien escrito, te felicito, ya hace falta la segunda parte. Adelante que esperamos mas producciones de ti. Seguro que despues tu amiga pide otro regalito y asi tendras otros motivos para seguir escribiendo. Un abrazo Reynaldo

  2. Bruno dijo:

    jajajajaja. empiezo con carcajadas porque es la forma de expresar la alegría y el
    orgullo que se siente cuando te enteras que a un amigo de los años le
    va bien, que hace cosas buenas y en fin el cuento es original, sencillo y agradablemente refrescante

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