Cuentos de La Lenin (o «La vocacional»)

Por Nemo

Últimamente me cuesta trabajo escribir esta sección. No es falta de motivación, sino de tiempo. Siento que entre el trabajo, el trabajo y el trabajo, ya no hay espacio para ser yo: un joven deseoso de escribir y publicar. Antes hacía varios artículos de un tirón. Ahora siempre el último día me sorprende el correo de las muchachas de la revista. A veces pienso que debería dejarlo. Pero entonces recuerdo a aquellas jóvenes de la editora que sorprendí leyendo una compilación de algunos trabajos –mientras hablaban de novios con almendrones y otros misterios- y me digo que no, que mientras haya alguien que me lea debo exprimirme el cerebro y buscar aquellos cuentos simpáticos que hagan reír. Por eso hoy haré cuentos de cuando estuve en la Lenin, específicamente de los disparates más famosos de mi graduación: la 31.

Hay anécdotas que casi siempre se le atribuyen a las profesores de PMI (lo que en la universidad conocemos como PPD) o a las maestras más veteranas. El más clásico de todos es aquel en el que uno preguntaba: ¿De quién es este libro? El alumno respondía: de Homero; y el profe concluía: Dígale a Homero que no lo deje más fuera de lugar.

Las versiones más comunes eran aquellas en que alumnas y alumnos se inventaban logaritmos en los pies y tangentes en la espalda para faltar a clases de forma «justificada». Y los profesores les creían.

Pero para ser fieles con la historia, aquí solo reseñaré aquellos que viví personalmente. El primero fue en una de las guardias que hacíamos en la Unidad 6. Allí un profesorpreguntó:

-¿Cómo se llama la muchacha que debería estar cuidando el comedor? Está ausente.
-Claudia… Claudia González, creo.

Y el profesor escribió en su libreta de incidencias su nombre completo: Claudia González Creo, con C mayúscula.

En otro momento, otro profesor preguntó en un dormitorio:
-¿Quién falta aquí?
-Nobody.
-¿Noubary qué?-grave error.
-Noubary García- respondió el más jodedor del grupo.

El profe escribió: «Noubary García, cubículo 7, J-1» y continuó con el parte físico. En la siguiente habitación alguien le repitió la frase y aquel hombre lo increpó:
-Dejen el chiste, que Noubary es del cubículo de al lado.

Realmente en los partes físicos sucedían cosas simpáticas como aquel profesor de Matemáticas que no creía que en mi aula hubiera un muchacho que se llamara Roger Machado, como el famoso pelotero. El profesor Pancho que pasaba por el albergue de las niñas para ver si sorprendía a alguna en ropa interior junto antes de dormir. O el profe de la unidad 3 que acusó a mi amigo Julio Antonio, de «falta de respeto», cuando este le confesó que su apellido era Mella.

Para cerrar este anecdotario, les narro lo que ocurrió en aquella clase de PMI en pleno campo de fútbol, cuando Carlitos le preguntó al veterano profesor Laferté:

-Profe, ¿un tanque de guerra de las Fuerzas Armadas Revolucionarias puede subir una pendiente de 45 grados?
-Sí, por supuesto.

Arley, entonces continuó:

-Profe, ¿y una pendiente de 90 grados?

El maestro se quedó pensativo y afirmó con voz analítica:

-Sí, es un poco difícil pero sí.
-¿Y una de 180 grados? – preguntó Octavio.

El profesor esta vez no dudó en responder:

-No, no, eso sí que es IMPOSIBLE.

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Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
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6 respuestas a Cuentos de La Lenin (o «La vocacional»)

  1. Aliné Galindo dijo:

    Please, no dejes que la cotidianidad, arrope tu intelecto y aminore tu manera de disfrutar la vida, para no enriquecer la de los demás como yo. Besos, ánimo, todos tenemos días y etapas de cansancio emocional. Cuando recibo tus escritos, me alegro y engancho de una manera…que nadie me puede separar, será porque me recuerdas el pasado o porque me animas a sonreir. Hoy creo me me toca a mi hacertelo saber. Gracias

  2. Como siempre me gusta mucho lo que escribes cuando estamos en esa etapa de estudiante nada nos importa pero lo bueno de todo es que esos buenos momentos que no volverán a pasar nunca se olvidan, te quiero amigo mío.

  3. Grettel Escalona dijo:

    Por favor sigue escribiendo cuentos!! No solo me han recordado el pre…sino que yo era del grupo 4…o sea, compartíamos balcon…y me ha dado mucha nostalgia escuchar cuentos de Carlos Ismael, Arley y el resto de la pandilla jajajaja

  4. Arley Vergara dijo:

    jejeje y por aqui uno de los chistosos…. alegria la mia al leer este blog…. y mis felicitaciones para el autor que no tengo la mas minima duda de quien es, jejejeje…. pasa a recoger tus tarecos por mi casa y si kieres te espero el sabado que ando de cumpleaños….

  5. YIYI dijo:

    Sí que nos traes buenos recuerdos….yo también era del Grupo 4 :)…cuántas anécdotas de esa época tenemos todos!!!

  6. vanessa dijo:

    La lenin el lugar ideal para viajar a el planeta de las ciencias.

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