Sencillamente Roque

RoquePor Rodolfo Romero Reyes

Estaba sentado en aquel salón, y me imaginaba escribiendo estas líneas para CUBADEBATE. Quería elogiarlo, rendirle tributo, decir públicamente que estaba orgulloso de él y de cada uno de los maestros y maestras cubanas.

Se llama Dayron, pero casi todo el mundo le dice Roque. Ese día discutía su Tesis de Doctorado en el pedagógico «Enrique José Varona». Empezó su presentación citando un texto de Santiago Alba Rico que rescataba lo más auténtico de nuestra historia para invitarnos a construir un mañana mejor. Con el tema de investigación, mi amigo se propuso implementar una nueva manera de enseñar la historia de Cuba en la enseñanza primaria. La necesidad de formar una generación que se sienta orgullosa de su historia y de haber nacido en Cuba, es imperiosa en tiempos de crisis económicas, historias tergiversadas contadas desde el exterior y una crisis aún no solucionada en la formación de maestros primarios.

Roque argumentó cada uno de sus planteamientos. Después de su exposición todos los presentes entendimos que la opción por la que apostaba Roque era, además de emancipada, popular, participativa y novedosa, altamente revolucionaria y comprometida con el socialismo. Lo sabía el tribunal y también lo sabían sus oponentes.

Pero, ¿porque escribo esto hoy 22 de diciembre? No solo para buscar un pretexto y felicitarlo. No porque quiera homenajear a los maestros cubanos. Roque, es cierto, es un pretexto pero para hablar de otra cosa. ¿Saben cómo llegó a ser Doctor en Ciencias Pedagógicas?

Él era de los mejores expedientes de su aula y estudiaba en IPVCE «Vladimir Ilich Lenin». No era de los clásicos dirigentes de la FEEM y la UJC que se llenan la garganta con gritos entusiastas. Roque era de los callados, tímidos, pero de los altamente comprometidos. Por eso cuando Fidel hizo aquel llamado: dio el paso al frente. Nunca le he preguntado que había querido ser antes de tomar aquella decisión.

En plena Batalla de Ideas, Roque y otros tantos (Wilfredo, Ivis…), se fueron para Melena II a formarse como maestros primarios. Se graduaron el 1ro de agosto del 2001, justo cuando iniciaba el programa de los 100 valientes que se disponían entonces a extender la experiencia en las escuelas secundarias.

Más allá de las imperfecciones de estas iniciativas y de que ahora en la actualidad tengan varios detractores,aquellos jóvenes tomaron su decisión ante la ausencia de maestros para garantizar la enseñanza en Cuba. Lo hicieron quizás por compromiso, por lealtades, o simplemente, con el sueño de una escuela mejor. No se conformaron con criticar los problemas, sino que decidieron ser parte de la solución.

De haber nacido en otro momento histórico, Roque, Wilfredo, Ivis… hubieran sido maestros voluntarios o se hubiesen sumado a las brigadas de alfabetizadores. Quizás a alguno de ellos los hubiera sorprendido el terror como ocurrió con Conrado, con Manuel y con tantos otros. Los bandidos financiados por la CIA y por otras organizaciones contrarrevolucionarias radicadas en Estados Unidos, no podían aceptar la idea de que Cuba fuese libre de analfabetismo.

Por eso aquel 22 de diciembre de 1961, Cuba contempló orgullosa a los miles de jóvenes que le pedían a Fidel qué otra cosa debían hacer, pues ya habían cumplido con su deber. Hoy, e insisto, pese a las imperfecciones, hay jóvenes como Roque que sencillamente, día tras día, cumplen con su deber. La modestia y la sencillez que lo caracterizan, hacen que este joven represente lo más genuino de su generación de maestros.

¿Un evangelio vivo? Quizás.Pero uno de estos tiempos: que va de guerrillas y acampadas por el monte, que no se pierde un concierto de Silvio por los barrios, que monta en su bicicleta para ir al pedagógico, que cocina en su casa porque a su esposa esas labores no se le dan bien y que aconseja día tras día a sus hijos para que sean jóvenes revolucionarios y comprometidos con esto que se llama Cuba. Para él, mi felicitación. A todos los que son éticos, profesionales y coherentes con su profesión: la Patria os contempla orgullosa.

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Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
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2 respuestas a Sencillamente Roque

  1. destiny89 dijo:

    Me ericé leyendo el texto, muy bueno, sobre todo por todo lo bonito que representa tu amigo.

  2. sencillamente… Rodolfo

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