El mundo oculto de los vikingos

VikingsPor Rodolfo Romero Reyes

A Yori y a Daniel,
nuestros primeros vikingos.

Desde hace unos meses he incorporado a mi vocabulario el término: vikingo o vikinga, según el caso. ¿Cómo y para qué? Sencillo. Para referirme a cualquier persona. Frases como: «Estaba en la parada y llegó una vikinga con un pantalón súper feo»; o «ese tipo es un vikingo, con una sola mano levantó las pesas»; o «imagínate que habían como 15 vikingos invitados a la boda».

La culpa es de dos amigos míos. No sé si fue ella o él, quien inició la singular muletilla. Lo cierto es que, de tanto escucharla, se ha ido pasando de puesto de trabajo en puesto de trabajo, y ahora hasta en mi casa, mi hermano y mi novia la usan también.

Supuse que el término se estaba pegando en algún tipo de piquete (obviamente, un piquete vikingo). Empecé a investigar pues hasta donde yo sabía los vikingos eran personas grandes y fuertes, con cuernos en la cabeza. El hecho de que mi amiga reconociera con disímiles ejemplos que su novio era un vikingo me preocupaba. Pues si no estaba tan grande ni tan fuerte, solo quedaba el tema de los cuernos. Sabiendo el amor que ambos se profesan, descarté esa opción. Fue así que descubrí, junto con mi novia, que los vikingos son «algo» que va mucho más allá.

Resulta que los vikingos eran los miembros de los pueblos nórdicos originarios de Escandinavia, famosos por sus incursiones y pillajes en Europa. Si bien existen referencias vagas a pueblos germanos del mar Báltico y Escandinavia, sus ataques y su aparición en la escena política europea cobran relevancia con el saqueo del monasterio de Lindisfarne (793) en el norte de Gran Bretaña, al que pronto siguieron ataques a otros monasterios. Los anales y crónicas de los dos siglos siguientes están repletos de relatos aterradores. Su actuar violento aterrorizó a las antiguas comunidades, o al menos eso dice Wikipedia.

Durante los siglos siguientes, los vikingos y sus descendientes tuvieron gran influencia en la historia europea. En las islas británicas gobernaron durante muchos años hasta ser finalmente derrotados por los normandos, descendientes de vikingos que habían recibido tierras en Normandía (Francia). En Italia fundaron el reino normando de Sicilia e incluso llegaron a influir con sus incursiones en el Califato de Córdoba y en el Imperio bizantino. A través de los ríos del norte intervinieron repetidas veces en el mar Báltico y en Rusia, cuyos primeros estados (la Rus de Kiev) aparecen vinculados a aventureros vikingos.

Para completar la investigación, descubrimos una serie de las que propone «El paquete». Allí supimos que además de ser violentos y bárbaros, eran fisiculturistas, lindos y lindas, divertidos, así como grandes tomadores de bebidas y de riquezas ajenas. Tenían muchos dioses: Odín, Thor, etc. Líderes universales como Ragnar Lodbrok, yonquis salvajes como Floki o héroes casi imortales como Rollo. Mujeres como Lagertha… qué más decir. Otro detalle: les encantan las orgías y en cualquier momento te invitan a participar de un trío.

Poniendo la serie a un lado, la investigación en las calles de Cuba arrojó otros datos. Algunos vikingos se dejan la barba y andan en moto, otros son periodistas pero solo los que son muy buenos y sutiles manipuladores, para nada llevan tarros en la cabeza (al menos que sepamos), no creen ni en Odín pero sí en la madre que los parió, bailan hasta la saciedad, se divierten y son chéveres y jodedores. Suelen ser muy machistas aunque hay dos o tres que son feministas. Al parecer son superiores a los samurai, grupo especialista en el «ninjeteo» y las muelas milenarias.

Las mujeres vikingas son lindas y de armas tomar. Le meten el pie a los vikingos todos los días, solo que algunas lo disimulan más que otras. Son guerreras, de carácter fuerte, poco cursis y, solo a veces, tiernas y sentimentales. Para nada saquean Europa, ya esos tiempos pasaron. Sus incursiones se limitan a países como China y Costa Rica. Son las que dirijen los ritos matrimoniales, siempre con costumbres diversas. Son felices y, ante cualquier dificultad tiene una solución: limpiar el caché o comprarse una cartera.

Hasta aquí algunas características. Eso sí, son una tribu que empieza ahora. Todavía no logran organizarse como otras legendarias (mikis, repas, emos, etc.). Andan libres por las calles y a veces se camuflajean entre la multitud. Por eso recomendamos tener mucho cuidado cuando se crucen con alguno por la calle. Les puede pasar como a nuestro querido diseñador, quien la semana pasada creyó cruzarse con un colega de causa. Le hizo señas primero, le chifló después y al ver que el otro no reaccionaba, cuando lo tuvo a unos metros le gritó: «¡Eh, vikingo, tú no me piensas saludar!»

Pasó tremenda pena cuando el otro, -que es cierto llevaba barba y camisa cómica- se quitó los espejuelos, lo miró con mala cara y le dijo en tono amenazador: ¿Cómo fue que me llamaste?

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Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
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6 respuestas a El mundo oculto de los vikingos

  1. Guillermo dijo:

    Creo que a culpa es de los Pichi Boys y su parodia de 300

  2. Senia dijo:

    Rodo…muy buenoo!!! Tienen planillas para vikinga en potencia??? jaja estoy en cola.
    Besitos para Karen.

  3. camarero dijo:

    has escuchado el grupo español mojinos escozios?… tienen un disco que se llama: con cuernos y a lo loco… si quieres aprender más de los vikingos, te lo recomiendo…

    • Los escuché mucho en la universidad. Me encantan. No conozco ese disco pero lo busco, lo busco…

      • camarero dijo:

        búscalo… para mí son excelentes músicos y muy buenos en lo que hacen, yo tengo casi todos sus discos… me faltan los últimos pero ese de “con cuernos y a lo loco” está especial… es la onda vikinga en ese sentido de vikingo que le ponemos nosotros… el tipo animal, salvaje, inadaptado, bestia, macho a lo macho, etc…

  4. Camilo Santiesteban Torres dijo:

    Casi nunca utilizo esa muletilla, me parece demasiado gastada y forzada por la mayoría de las personas – fíjate, sobre todo en tu medio – Ta bueno el post. Qué bueno carajo! Ya el berraco de Kmilo me tenía jodido con sus poemitas. Déjame decirte que te faltaron elementos, pero de comenzar a dátelos, te darías cuenta que esos que tú calificas como vikingos apenas son niñatos que ni siquiera saben lo que es una 462 a las 10pm en pleno verano, por mencionar. Tú y yo sí hemos visto vikingos(as) – cualquier aclaración pregúntenle al Rodo dónde vive – Ah! Ser vikingo es un calificativo utilizado sin saber realmente, muchas veces, lo que ello significa. Entonces no hablemos así de alguien que no pasa de ser una marquesita con merengue rosado arriba o rata nerd de laboratorio. Estoy defendiendo totalmente la jerga popular- alguien tiene que hacerlo – Los samurais más que personas con ciertas características, son ciertas características en personas en un determinado momento y lugar, bajo circunstancias excepcionales – aclaro- Sólo hay que asegurarse de no cogerlo como tema y justificar todas las situaciones como excepcionales. El ninjeteo, definido como operación de buscar ninjas, va muy aparejado a esta última conducta, aunque no en todas las ocasiones. Al final todas son actitudes y formas de proyectarse las cuales siempre deberían tener un propósito – esto lo que diria un psicólogo(a).ajaja. Rodo saludos y abrazos. Serio, no creo que en tu cículo hallan muchos vikingos(as).

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