El tutor clasificado

Tutor en tesisPor Rodolfo Romero Reyes

(Tomado de la revista Alma Mater)

Hace seis años, cuando todavía estudiaba en la Universidad de La Habana, decidí clasificar a los tutores universitarios. En ese momento solo conocía al «arquitecto» Dasniel Olivera, quien dio forma a lo que aspiraba ser mi tesis de licenciatura. No había tenido el placer de ser acompañado de «la musa» Tamara y «la viajera»Martuli en los andares de la maestría.

El texto que escribí proponía clasificar a los tutores en cuatro categorías: los “seriodistantes”, que constituyen una autoridad en el tema y son respetados por los tribunales; los “hospitalarios”, que te llevan a su casa, ponen su computadora a tu disposición, te preparan sabrosas meriendas, te invitan a comer; los “arquitectos”, que te organizan tus ideas, las convierten en lenguaje científico; y, por último, los “entusiastas”, que se animan contigo y terminan escribiéndote la tesis a cambio de que les escuches sus cuentos interminables sobre la última travesura de su nieto más pequeño. Obviamente, todas eran fruto de una observación participante.

Después de seis años dando clases en la Facultad de Comunicación, he tenido la oportunidad de acompañar 9 tesis de licenciatura. Motivado por mi última diplomante, les pedí a cada una de estas muchachas que definieran nuevas categorías, a partir de sus experiencias conmigo. La idea dio riendas sueltas a su imaginación y aquí les ofrezco nuevas clasificaciones. Incluyo algunas que, aunque no se ajustan del todo a mi perfil, me parecieron creativas y simpáticas.

Tutor «demoledora»: Cada capítulo que llevas lo destruye.

Tutor abogado: Te defiende aunque tu tesis haya sido un crimen.

Tutor codiciado: Todos lo quieren pero solo algunos pueden tenerlo… aunque sea de casualidad.

Tutor tres puntos suspensivos: Después de cada consulta, piensas que no te graduarás.

El tutor calendario: Te sienta en un lugar tranquilo, dos años antes de la discusión de la tesis, para hacer «de conjunto» un calendario que deberás cumplir a cabalidad. Tu no debes preocuparte por nada, excepto por cumplirlo. Puedes no verlo muy seguido pero sí enviarle periódicamente una actualización de los horarios.

Tutor «copypage»: Repite los mismos elogios en cada informa de tutoría, año tras año.

Tutor albañil: Por cada idea que tienes construye un epígrafe… que luego a ti te tocará escribir.

Tutor pregonero: Se anuncia mucho pero a la hora de la verdad…

Tutor venático: Hoy te pide que lo hagas de una forma, a la consulta siguiente te dice que todo está mal, que lo vuelvas a hacer como al principio, y así… de forma interminable.

Tutor guaguero o Tutor P4: Te pone a correr.

Tutor cebolla: Casi lloras con su informe de tutoría.

Tutor sintagma: Cada diapositiva del PPT no debe exceder los 3 sintagmas nominales, ante una sobreabundancia de palabras te sugiere un gráfico o un esquema, pero nunca te dice cómo hacerlo.

Tutor calculadora: Debes entregar cada capítulo con un número exacto de páginas definido por él.

Tutor despiste: Ni siquiera sabe que es tu tutor.

Tutor pinareño: Después de haber acompañado solo todo el proceso de la tesis, en el acto de defensa el otro tutor que nunca estuvo lee el informe de tutoría y se lleva los créditos.

Tutor Santo o Santutor: En cada consulta ves la luz, te ilumina.

Tutor 2.0: Solo te lo encuentras en Facebook.

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Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
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4 respuestas a El tutor clasificado

  1. Marlen Berrio Alvarez dijo:

    Esto está buenisimo, pero te faltó el tutor recholata; cuando estás a dos dias de exponer la tesis y los nervios los tienes de punta, el tutor te dice “relájate” y te pone el video de la gozadera y además canta la canción como si la hubiese compuesto él…¿Te suena eso Rodolfo Romero?

  2. Aliné dijo:

    Genial jajaj, la mía fue tutora-primeriza: no sabe de que va nada, por experiencia propia jaja

  3. Dalila Castro dijo:

    q orgullo ser la ultima diplomante ( la de la idea) pero te falto tutor mochilero: cdo mas te hace falta lo ves con su mochila de salida para santiago

  4. Pingback: La venganza de los tutores | Letra joven

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