Equilibrio

—un cuento corto de Kmilo—

Miró a su alrededor y ya nada era igual. Olía a mierda, a rata sucia, a inmundicia y prédica malsana, pero que aparentemente nadie parecía percibir. Lo que veían les era familiar, espejo de sus propios interiores. 

Permaneció callado y mordió su lengua. Lo hizo tan fuerte que sus tripas gritaron todo. Luego cayó la guillotina.

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Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
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