¿#HazQueCuente logró ser una campaña transmedia? La opinión de un tutor

Por Rodolfo Romero Reyes

Año 2020. ¿Quieres contar una historia? Puedes hacerlo de la manera que prefieras, pero si lo que deseas es cautivar a otros, atraparlos con tu relato, que pasen de interesarse a implicarse, podrían resultarte útiles las narrativas transmedia. Esta herramienta, si se le quiere llamar así, caracterizada por fraccionar pedazos de una historia de manera intencionada para hacerla llegar a una comunidad a través de las múltiples plataformas comunicativas que ya se han hecho parte de la vida cotidiana, ha devenido estrategia imprescindible para el diseño de estrategias y campañas comunicativas.

Hace cinco meses iniciamos en el proyecto Escaramujo una campaña de comunicación promocional basada en narrativas transmedia. Luego de diseñar un universo narrativo con cinco historias, decidir a mitad de campaña centrarnos solo en cuatro de ellas, y habernos pensado como cierre de la misma acciones comunicativas en torno al evento académico Adolescer, que recién finalizó en La Habana, se impone un momento de evaluación colectiva.

Obviamente el proceso más riguroso lo realizará Idalis quien, desde su rol de coordinadora general de la campaña —pues el diseño e implementación de la misma ha sido su investigación como tesis de licenciatura en Comunicación Social que defenderá en junio próximo—, deberá, a modo de conclusiones, reflexionar de manera más académica sobre este ejercicio. Desde mi rol de tutor y escaramujo acompañante solo me detendré en intentar responder una pregunta que desde el inicio nos hacían —y nos hacíamos— muchas personas al conocer el tema de la investigación en curso: ¿Logramos ser transmedia? Intentaré responder a esta pregunta, mediante ejemplos concretos, atendiendo a algunos elementos que considero elementales en estas narrativas:

  1. Un universo narrativo con contenidos fragmentados

Tres preguntas encierran las esencias de Escaramujo que nos propusimos compartir: con y para quiénes es nuestra labor educomunicativa, quiénes la realizamos y por qué es un proyecto de investigación. De ahí que se contaran tres historias: la no. 2 (11 adolescentes que han vivido procesos educativos en Escaramujo), la no. 3 (10 jóvenes universitarios que han coordinado dichas experiencias y la no. 4 (dos profesores que han vinculado su labor docente e investigativa a este proyecto).

Una cuarta historia (la no. 1) sirvió de guía, de enlace y también para registrar los tres relatos restantes: una estudiante de comunicación que decide hacer su tesis de licenciatura relacionada con Escaramujo. Para conocer el relato completo es necesario recorrer cada historia y armar este, digámosle, rompecabezas narrativo.

  1. Conocimiento de tu comunidad

La campaña tuvo como público la comunidad universitaria de algunas facultades en cuatro provincias del país. Ser parte de esta comunidad le permitió al grupo creativo que se fue gestando en torno a la campaña diseñar acciones que permitieran llegar de forma efectiva y utilizar plataformas que son frecuentadas por esta comunidad. Además, se suma la investigación previa realizada por Idalis como parte de su tesis de licenciatura.

  1. Multiplicidad e idoneidad de plataformas

Sin renunciar a los espacios físicos, se priorizaron contenidos en espacios digitales, específicamente en las redes digitales Facebook, Instagram y Youtube, respondiendo a una encuesta digital previa aplicada en la comunidad. De igual forma se seleccionaron las revistas Somos Jóvenes y Alma Mater, por la creciente y reciente interacción que sostienen con la comunidad universitaria. Además, en el ámbito web se posicionaron fragmentos de estos relatos: en el sitio web de Escaramujo (blog de wordpress), el blog Letra Joven, la página en Facebook del evento Adolescer, los espacios en medium de Somos Jóvenes y Alma Mater. En el ámbito físico, además de las sueltas de libros en las cuatro facultades[1] ubicadas en La Habana y la repartición de sueltos en las tres facultades de Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba,[2] se previó la participación en eventos como ICOM 2019, Adolescer 2020, el Consejo Nacional de la FEU 2020 (utilizando un artículo publicado precisamente en Alma Mater), los programas radiales Contigo somos más y Tiempo FEU, y los espacios televisivos Conexión y Corazón Universidad.

  1. Contenidos capaces de expandirse desde la narrativa diseñada hasta aquellas que hayan sido atrapadas por la historia

En la historia no. 3 encontramos ejemplos de este tipo de contenidos: los post «Mis 10 momentos en la vida de Escaramujo», en el cual los 10 personajes universitarios contaron, mediante fotos y con una pequeña infografía, sus experiencias vividas.

La plantilla permitió que otros integrantes del proyecto hicieran su propia infografía o subieran, como un álbum para Facebook, sus propias imágenes, como hizo Marian.

Una foto de portada permitió que parte del público interno homogenizara durante 5 meses su presencia en esta red social.

La opción de cambiar la foto de perfil con un pulóver de Escaramujo motivó a estudiantes y profes, ajenos al proyecto, a tomarse fotos similares y etiquetar al proyecto.

  1. Libertades para que, en base a la narrativa diseñada, se generen contenidos paralelos

En el grupo de Facebook, la convocatoria a mostrar adolescentes con los se habían compartido determinadas experiencias y profesores que «hubiesen marcado la diferencia», permitió que algunos de los integrantes del grupo presentaran a nuevos personajes y contaran sus propias historias.

  1. La comunidad introduce en su realidad cotidiana elementos del universo narrativo

Escoger como slogan —y a la vez como hashtag— «Haz Que Cuente», permitía tener variaciones para cada una de las historias principales:

#HazQueTuAdolescenciaCuente,

#HazQueTuAcciónCuente,

#HazQueTuHistoriaCuente, y

#HazQueTuConocimientoCuente.

Esto se hizo pensando en que la comunidad los incorporara a su vida cotidiana. Afortunadamente ocurrió, a veces de forma intencionada como HazQueTuRolCuente o HazQueTuVozCuente.

En cambio otras iniciativas fueron más espontáneas: Haz Que Tu Diseño, Tu Sueño, Tu tesis, Tu campaña, Tu reportaje, Tu proyecto, La lectura… cuente, y esto no siempre haciendo referencia a contenidos relacionados con la campaña.

  1. Prosumidores y acciones no previstas en el diseño inicial

Podemos mencionar varios ejemplos:

  • quienes participaron en el ejercicio de construcción colectiva en la página en Facebook del proyecto en el cual, por mayoría, se decidieron y/o modificaron objetivos, públicos, canales, etcétera, de la campaña;
  • los directivos de la revista Somos Jóvenes quienes, a partir de los tres trabajos presentados correspondiente a la historia no. 2, solicitaron agregar una entrevista en la cual se mezclaron contenidos de la historia no. 3;
  • medios como Inter Press Service (IPS), la revista Lazo Adentro, Negolution, Juventud Rebelde y el Noticiero Nacional de la Televisión Cubana que, a raíz de la campaña, propusieron reportajes inspirados en algunos de los personajes de nuestras historias;

  • la editorial Ocean Sur que, a partir de la publicación del libro digital Escaramujo: de la rosa y de la mar, y del impacto que tuvo su divulgación en redes sociales propuso imprimir 300 ejemplares del mismo previamente a la Feria Internacional del Libro de La Habana;
  • las revistas Caudales y Estudios del Desarrollo Social: Cuba y América Latina que solicitaron artículos que se publicaran en los meses posteriores a la campaña;
  • la Red UNIAL que nos solicitó participar en la primera edición del Congreso de Educomunicación, y
  • el Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), que se ofreció para presentar en el evento Adolescer su último libro Experiencias de transformación social con la infancia y las juventudes. Prácticas a debate, que incluye un artículo sobre el proyecto Escaramujo.
  1. Participación del público interno y del público externo

En la historia no. 3, por ejemplo, aunque solamente se pensaron 10 universitarios como personajes, participaron casi la totalidad de los miembros del proyecto, sobre todo en La Habana.

Gracias a las acciones de la campaña se sumaron a espacios tradicionales del proyecto como el curso de formación en educomunicación popular o el evento académico Adolescer, el doble o el triple de las personas que normalmente han asistido a estos espacios.

El alcance de las acciones en la web resultó significativo. Las mejores estadísticas se registran en Facebook —allí se concentró la mayor cantidad de acciones comunicativas— donde, por ejemplo, de 1 663 likes registrados en septiembre de 2019 se alcanzaron 3 265 al cierre de enero de 2020, y el mejor alcance de sus publicaciones de 1 432 a 20 056 en noviembre, que resultó el mes más intenso de la campaña.

  1. Contenido original y único para cada historia y en cada plataforma

Aquí solo me referiré a los productos más significativos de cada historia.

La no. 2 utilizó la serie de reportajes periodísticos «Historias adolescentes» publicada en Somos Jóvenes en el mes de octubre, además se posicionaron testimonios más breves de adolescentes en postales en Instagram y en cápsulas audiovisuales para Youtube.

Revista Somos Jóvenes

 

Tomado de nuestro perfil en Instagram.

La experiencia de universitarios (no. 3) se contó en la serie periodística «Acciones que cuentan» en la revista Alma Mater que incluyó 5 artículos en la web, un reportaje infográfico para la edición impresa y uno hipermedial como cierre de la serie.

Edición impresa de la revista Alma Mater.

Estuvo acompañada de otras acciones y productos como un spot y 10 audiovisuales de universitarios contando su experiencia.

Para esta historia también se previó un cortometraje del que solo se llegó a concretar el guion.

La historia no. 4 tuvo como productos de mayor envergadura el libro Escaramujo: de la rosa y de la mar, y la sexta edición del evento académico Adolescer, el cual se convirtió en espacio físico aglutinador. En redes sociales se compartieron un conjunto de infografías que resumieron 26 de las 34 investigaciones realizadas por Escaramujo. Además, la participación en ICOM, 16 artículos académicos publicados en el blog y la iniciativa «Mi tesis en menos de un minuto» —que permitió socializar resultados de investigación de personas ajenas a Escaramujo— hizo de esta historia la más completa, diversa y transmedia.

La historia no. 1 tuvo como productos principales el timeline de Facebook de la diplomante y el informe final de la investigación, entiéndase su propia tesis de licenciatura.

Foto de perfil de Idalis en Facebook.

  1. Conexión entre contenidos de una misma historia y con otras

La conexión de contenidos existió. El mismo timeline de Idalis daba cuenta de contenidos de su propia historia que se relacionan con las tres restantes. Uno de los profes, protagonista de la historia no. 4, y la propia Idalis que es la historia no. 1, participaron en al menos tres acciones de Facebook que tenían que ver con la historia no. 3. Algunos de los universitarios cuyos roles principales fueron abordados en la historia no. 3, participaron en acciones y productos de la historia no. 4 como el libro, ICOM o el evento Adolescer. Y estos son solo algunos ejemplos; en la tesis final de Idalis se podrá apreciar esta conexión con mayor profundidad.

  1. Serialidad y subjetividad

La imagen de portada que en el Facebook de Idalis indicaba el por ciento en que avanzaba la investigación fue una constante en la medida que pasaba el tiempo.

Los lectores del blog se acostumbraron a, una vez por semana, encontrar un nuevo artículo académico. Los post semanales de Idalis daban cuenta del camino recorrido. Cada una de estas acciones sistemáticas permitieron a la comunidad creada alrededor de este relato, conocer la historia de Escaramujo contada desde diferentes personas, en diferentes dimensiones, y les ofrecieron la posibilidad de obtener como conclusiones algunas de esas ideas: Escaramujo es un proyecto que se ha construido de forma colectiva, en él participan voluntariamente jóvenes universitarios cubanos alegres, diversos, cuyas acciones impactan positivamente en adolescentes, de los cuales una parte importante viven en situaciones de vulnerabilidad social. Además, tiene rigor académico, investigativo. La tesis de Idalis, su recorrido, ha permitido enlazar subjetivamente todas estas dimensiones.

  1. ¿Logró la campaña conectar con otras y otros?

Eso debes decirlo tú.

Notas:

[1] Facultad de Comunicación y Psicología en la Universidad de La Habana y las facultades de Ciencias Sociales y Humanísticas Ciencias de la Educación en la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona.

[2] Facultades de Lenguas y Comunicación (Universidad de Camagüey), Ciencias Médicas (en Universidad de Ciencias Médicas) y Ciencias Sociales (en la Universidad de Oriente).

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Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
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