La guerra «dracarys» de las tribus urbanas (segunda parte y final)

Cuando muchos avizoraban el fin del reguetón en los Siete Reinos, y la miki Daenerys parecía destinada por la providencia a conquistar el Trono de Hierro, una amenaza mortal hizo reaccionar a las tribus urbanas: el avance indetenible de los Dancing Walkers (DW). El Rey Fabré — ícono de la música popular bailable, quien había sumado a su séquito a uno de Los Ángeles, uno bonitillo ahí, de ojo azules, que rompió con la música pop — , había anunciado en su Muro — de Facebook — , que iba tras El Cuervo.

Por su parte JS, en una borrachera épica, había descargado con la famosa miki. No bastándole semejante desagravio a la cultura repa, la llevó hasta Invernalia, cosa que a Sansa ToGucci no le hizo ninguna gracia. Después de tomar mucho ron en una fiesta donde, aparentemente, todos hicieron las paces, decidieron que, antes de irle pa´ rriba a los vulgares del trap, había que acabar primero con los DW. Todo estaba previsto para lo que suponíamos sería el gran combate, hasta que el chivatón de Sam le fue con el cuento a JS que por sus venas corría también sangre miki.

Mientras, en Desembarco del Rey, Cersei Lannister, autoproclamada reina del trap, ante la lejanía de su amado Jaimaluma — quien también andaba en el fetecún de Invernalia con tremenda rubia — , no le quedó otro remedio que morir con JeiBalvin.

El gran concierto de Laura Pausini sirvió como escenario para que en plena Ciudad Deportiva de Invernalia, se enfrentaran los DW y el resto de las tribus urbanas. El Cuervo retó al Rey Fabré. Mientras transcurría la tiradera entre ellos, JS y Daenerys se pasaron la noche discutiendo con Los Ángeles — los dos leales mikis y el de los ojos azules — . Fabré se impuso sobre El Cuervo y estuvo a punto de robarse los aplausos del público. Justo en el instante en que versionaba «Normalmente», gritó con susto: «¡Niñaaa!», al ver que Arya ToDuraka saltaba sobre él y le hacía poh poh poh con una daga de acero valyrio. En aquel concierto agonizaron íconos legendarios de las tribus urbanas como Jorah, El Temba, y la joven promesa del reguetón, su prima, Lyanni, La Musa; gracias a su heroísmo murieron todos los Dancing Walkers, incluyendo al ángel de los ojos azules.

Después del concierto, y antes de partir a la última batalla, JS le contó su origen miki al resto de Los cuatro; realmente a Sansa y a Arya, porque ya El Cuervo lo sabía. Durante el avance de las tropas mikis y repas para poner fin al trap, JeiBalvin en una emboscada mató a uno de Los Ángeles y capturó a la mulatísima Missandei. Cuando finalmente la rubia miki llegó a las puertas de Desembarco del Rey, exigió el cese del trap, argumentando que la música pop había convencido a los repas para construir un futuro mejor al lado de los inmaculados mikis. Cersei le indicó a uno de sus secuaces que, de un espadazo trap-ero, le arrancara la cabeza a la mulatísima y puso fin al debate.

JS — que se sentía repa, pero se sabía miki — no quería traicionar a Daenerys, pero la rubia se arrebató. «Siempre dracarys, nunca indracarys», murmuró mientras destruía el trap de principio a fin. Bajo los muros de aquel otrora imperio musical yacieron para siempre los cuerpos sin vida de Cersei, JeiBalvin y el mismísimo Jaimaluma.

Sin el peligro del trap, la más miki de las miki, superficial entre superficiales, chica pink y reina del swing, se dirigió — con el único sobreviviente de Los Ángeles — , hacia el trono. En ese instante, JS — recordando aquel «barrio que le vio nacer» y su origen repartero de Invernalia — , sacó de su bolsillo un punzón y lo clavó en el pecho de la chica. El ángel, asustado, echó fuego por la boca, derritió el trono y salió volando de allí.

Después de aquel desenlace inesperado, representantes del Ministerio de Cultura se reunieron para elegir cuál tribu urbana reinaría en los Siete Reinos. Tyrion, único representante del trap, sugirió que fuese elegido de forma democrática; Sam, el chivato, propuso el voto directo; y el jefe inmaculado de los mikis que sobrevivieron a la debacle, juró acatar lo que decidiera la mayoría.

Los candidatos no fueron otros que Los cuatro, descendientes del inolvidable Eddy K. Lejos de todo pronóstico, eligieron a El Cuervo, cuyo único mérito radicó en esperar sentado mientras Arya ToDuraka y JS hacían el trabajo sucio contra Fabré y la miki, respectivamente. Sansa ToGucci, fiel a su formación repa feminista, declaró su independencia y lanzó su carrera en solitario.

Así, con Sansa reinando en el Norte, El Cuervo al frente de los seis reinos restantes, JS sumando adeptos entre los hombres libres de tendencias musicales y con Arya ToDuraka en un barco repleto de bocinas rumbo al nuevo mundo, garantizaron al reguetón y a la tribu repartera, su eterna presencia en la historia de la humanidad.

 

Nota: Aquí puedes leer lo que ocurrió en las primeras siete temporadas (PRIMERA PARTE)

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Acerca de rodoguanabacoa

Periodista, educador popular, escaramujo... amante de la historia de mi país: Cuba.
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